Informe del internamiento · Lío
🐾 Informe de comportamiento · Seguimiento conductual · Lío
Informe del internamiento con CALIANI K9

De la desconfianza al vínculo: el proceso de trabajo con Lío

Este informe recoge las conductas percibidas al inicio del internamiento, el trabajo realizado durante estas semanas y las pautas que la familia debe sostener en casa para consolidar los avances conseguidos.

Un perro que no sabe de forma clara y coherente qué se espera de él se bloquea, evita o acaba decidiendo por sí mismo. Este documento existe para que eso no vuelva a ocurrir.

Casi 4 semanas de convivencia Trabajo diario de obediencia y vínculo Protocolo familiar de seguimiento
Regla principal para toda la familia

Prevenir antes que corregir.

Detectar antes que intervenir.

Gestionar antes que confrontar.

Y nunca convertir una advertencia en una pelea.

Todo lo trabajado está dirigido a deshacer los puntos negativos de la relación con el perro y volver a crear un vínculo sano y de confianza con él, a reforzar su autonomía y seguridad a la par que su atención y obediencia, y a crear líderes familiares a los que el perro quiera respetar, atender, seguir y agradar, en lugar de exigir y corregir.

La suma de todo ello lleva a que el perro no tenga necesidad de coger algo y salir corriendo, ni de proteger su físico y su espacio, ni competir con sus guías por los recursos a su alcance, ni se vea en posición de exigir atención, juego, comida o cualquier otra cosa.

Punto de partida

Conductas percibidas al inicio

Este era el punto de partida de Lío al comenzar el internamiento: un conjunto de conductas de protección, inseguridad y desconexión que marcaron el plan de trabajo.

!

Protección de recursos

Gruñido y agresión (marcaje) al proteger recursos y espacios.

!

Frustración

Manifestada con gruñido y agresión ante la frustración.

!

Exigencia vocal

Lloriqueo y ladrido para obtener ayuda, recursos o atención.

!

Conflicto por inseguridad

Conflicto con otros perros partiendo de una situación tranquila, por inseguridad.

!

Reactividad al movimiento

Reacción ansiosa y agresiva ante el movimiento rápido en otros perros.

!

Percepción sensorial

Falta de uso del olfato; percepción casi exclusivamente visual y auditiva.

!

Ansiedad por separación

Desesperación y agitación con llanto y ladrido al cerrar su transportín.

!

Desobediencia

Sistemática, con falta de interés por interactuar, aprender o agradar.

!

Invasión de espacios

Invasión de físico y espacios, incluidos los muebles.

!

Mordisqueo en el juego

Mordisqueo de las manos durante las interacciones de juego.

!

Huida ante la llamada

Busca la persecución en lugar de acudir cuando se le llama, sobre todo si ha cogido algo.

Durante el internamiento

Trabajos realizados

El trabajo se ha organizado en varios frentes: límites y autocontrol, vínculo y liderazgo, obediencia funcional, manejo en paseo y gestión del transportín.

Límites físicos y autocontrol

  • Autocontrol y control del impulso hacia abalanzarse a personas y perros.
  • Control del impulso hacia invasiones a la mesa con objetos o comida.
  • Control del impulso hacia subir a muebles (y bajada con comando "abajo") si llega a hacerlo.
  • Interposición física sin utilizar las manos para establecer límites espaciales.
  • Introducción de comandos de indicación y ayuda para establecer límites ("eso no", "abajo").
  • Gestión humana directa del alimento del perro con ejercicios de autocontrol.
  • Ignorar por completo lloriqueos y ladridos en situaciones no urgentes o peligrosas (no mirar, no hablar, no reaccionar).

Vínculo, liderazgo y convivencia

  • Presentaciones controladas 1:1 y paseos calmados en manada.
  • Convivencia con perros de gran tamaño, que ha aprendido a no temer y a respetar.
  • Forja del vínculo y del respeto basado en un liderazgo que proporcione estructuras de manera clara, coherente y consistente.

Obediencia básica reforzada con alimento

  • "Mira" con comando (atención).
  • "Sienta" con gesto y comando.
  • "Tumba" con gesto y comando.
  • "Quieto" con gesto y comando.
  • "Ven" con comando — requiere correa larga en esta fase para afianzar.

Paseo, manejo y entorno urbano

  • Paseo dirigido por ciudad y parque urbano, con aproximaciones a perros desconocidos en entorno controlado.
  • Exposición a bares y mesas con otros perros: obediencia, calma, tumbado, quieto y autocontrol.
  • Manejo de correa con técnicas para evitar tensión, ayudar a la gestión emocional y usar el entorno como refuerzo ante la obediencia y el no tirar.

Juego, transportín y olfato

  • Juego iniciado e interrumpido a iniciativa del guía, no del perro (On / Off).
  • Juego compartido al tira y afloja, con "coge / suelta" con y sin comando.
  • Juegos de seguimiento incorporando el comando "vamos".
  • "A tu cama" para dirigirle a su transportín con comando.
  • Positivación del transportín con juego, alimento, potenciación del olfato y estado de calma.
  • Trabajos sencillos de olfato en transportín y patios.
  • Rechazo de comida y objetos del suelo, con comando "eso no" y "fuera" ante una aproximación no deseada.
En una frase

Trabajando el origen de la conducta desde múltiples ángulos, evitaremos que Lío llegue a atrincherarse, gruñir y morder.

El objetivo no es controlar a Lío por la fuerza, sino que deje de necesitar defenderse. Cuantos menos motivos tenga para sentirse amenazado, defender recursos o entrar en conflicto con su familia, menos ocurrirán estas situaciones.

Resultado hasta hoy

Logros y avances

🐾

Obediencia, convivencia con otros perros, seguridad frente a perros grandes y paseo tranquilo bien integrados.

🐾

Respeta los límites en casa: espacio, comida y muebles. Se adapta bien al transportín y respeta las manos como fuente de alimento y caricias.

🐾

Perro más autónomo y seguro de sí mismo, que cada vez más busca el cariño desde la calma, no desde la agitación.

🐾

Ha aumentado su uso del olfato y su capacidad de concentración; rebaja su sobreexcitación ante estímulos.

🐾

En casa se muestra alegre y relajado; se retira sin conflicto y entiende "abajo" si se le da la oportunidad.

🐾

Juega con todos los perros con seguridad en sí mismo y suelta objetos a la orden (salvo objetos de muy alto valor, aún en trabajo).

Dato clave del internamiento

La conducta de tensión, gruñido y marcaje solo ha ocurrido el primer día y una vez aislada con una tercera persona en casi un mes. Esto indica que el trabajo realizado ha dado resultado, y que la familia debe replicar exactamente los mismos patrones hasta que Lío generalice el mismo comportamiento con todas las personas y situaciones. Todavía lloriquea cuando no puede acceder donde quiere, pero cada vez por periodos más cortos.

Para toda la familia

Recomendaciones y pautas generales

Absolutamente todos los convivientes —incluidos hijos y visitas habituales— deben conocer y cumplir estas pautas todos los días, de la misma forma.

Nunca hacer esto

  • Tocar, invadir o avasallar al perro salvo que se acerque él mismo buscando el contacto.
  • Molestar al perro cuando come, descansa o está en su cama o transportín.
  • Permitir invasiones físicas o exigencias mediante lloriqueos y ladridos.
  • Jugar con las manos (boca a mano) ni agitarlas frente a su boca.
  • Ceder al lloriqueo cuando se le indica "a tu cama".
  • Iniciar o terminar el juego a exigencia del perro, en lugar de por iniciativa propia.

Sí hacer esto

  • Ignorar por completo (no mirar, no hablar) y apartar con el cuerpo si es necesario, evitando usar las manos.
  • Usar correa corta en casa para recuperar el control sin interferencia física, apoyándose en "eso no" y "abajo".
  • Retirar objetos de valor del alcance del perro, especialmente durante los primeros meses.
  • Jugar animándole a seguirnos, corriendo en sentido opuesto y diciendo "¡vamos!".
  • Usar el transportín (mejor uno pequeño y rígido) para los descansos, induciéndolo con "a tu cama".
  • Mantener el orden y los tiempos de la obediencia variables, para favorecer la atención.
Pautas de alimentación

Variantes para trabajar con la comida

  • Esparcir el alimento por el interior del transportín para que lo busque con el olfato.
  • Proporcionarlo con nuestras propias manos, fomentando el autocontrol: el perro evita morder la mano que le da de comer.
  • Usarlo como recompensa al ejecutar comandos de obediencia ("mira", "sienta", "tumba", "ven", "quieto").
Pautas de obediencia

Cómo trabajar el mantenimiento

  • Variar el orden: no hace falta ordenarle todo seguido ni alargar siempre la espera.
  • La variedad de intensidad y tiempos favorece la expectativa y, por tanto, la atención.
  • Para mantener la posición, se suministra el alimento durante unos segundos y se dice "ya" antes de que rompa la posición por su cuenta.

Importante

Los ratos de juego y de entrenamiento de obediencia deben ser diarios, de al menos 10 minutos cada uno (se pueden fragmentar 5/5), y siempre iniciados y terminados claramente por nosotros: "vamos a jugar / entrenar" y "ya, se acabó".

Ejercicio recomendado

Situaciones controladas de autocontrol

Colocamos un objeto o comida con el perro sujeto con correa y fomentamos su control del impulso.

  • Si el perro se detiene por sí mismo, lo felicitamos alejándolo del objeto y premiamos con algo de más valor preparado de antemano.
  • Si se acerca demasiado, advertimos "eso no". Si no para, decimos "vamos" y nos lo llevamos con la correa, siempre antes de que alcance el objeto.
  • Si tras decir "eso no" el perro para, procedemos igual que en el primer caso: felicitarle alejándolo del objeto y premiar con algo de más valor.
Requiere seguimiento diario y estricto

Toda la familia debe aprenderse este informe a fuego y cumplirlo todos los días, de igual forma

Un perro que no sabe de forma clara y coherente qué se espera de él se bloquea, evita o acaba decidiendo por sí mismo.

Ignorar llantos para buscar atención o acceder a un lugar. Trabajo de llamada diario con correa larga para que no salga corriendo cuando se le llama y acuda con el comando "ven" y premios de alto valor: imprescindible para recuperar al perro o un objeto si llega a cogerlo.

No perseguir jamás, ni siquiera como juego. Si el perro o un objeto importante están en peligro y no acude a la llamada, acercarse distraída y calmadamente sin mirarle de frente, agacharse y coger la correa.

Rehacer el vínculo con cada miembro de la familia: coherencia en normas y límites, juego de seguimiento, no invadir ni avasallar, no jugar con las manos, practicar "coge / suelta" iniciando y terminando nosotros, y recompensar la obediencia con alimento desde nuestras manos.

Es una advertencia, no un desafío

Sobre el gruñido

El gruñido no debe interpretarse como un acto de desafío o desobediencia. Es una señal de que Lío está experimentando un conflicto y necesita comunicar, en lenguaje perro, que no quiere que la situación continúe así. El objetivo es identificar qué está provocando que necesite gruñir, sin castigar el gruñido en sí: un perro al que se le enseña que gruñir tiene consecuencias negativas puede dejar de advertir y pasar directamente a conductas más peligrosas.

Señales sutiles Enseñar dientes Gruñir Gruñir más fuerte Ladrar Marcar

Si se ignora o inhibe la señal previa, el perro pasa a la siguiente. Si se ignora sistemáticamente, el perro salta parte del proceso y va directo a la que le funciona: son las mal llamadas "conductas imprevisibles".

Protocolo de actuación

Si el perro gruñe

En ese momento la prioridad no es corregirle ni enseñarle nada: la prioridad es evitar que el conflicto aumente.

01

Mantener la calma

No gritar, no regañarle, no amenazarle, no hacer movimientos rápidos, no perseguirle, no acercar la cara a la suya ni intentar demostrarle físicamente quién tiene el control.

02

Parar la presión que genera el conflicto

Preguntarse qué está defendiendo o intentando evitar: un objeto, comida, un juguete, su cama, el sofá, su transportín, un espacio, el contacto físico o que alguien se acerque demasiado. Si no hay peligro inmediato, no es necesario ganar el conflicto ni retirar el recurso en ese momento; la gestión y la prevención posterior son más importantes que la confrontación.

03

Aumentar la distancia y recuperar el control sin confrontación

Si lleva puesta una correa corta de manejo y puede cogerse sin contacto directo ni confrontación, se usa para guiar y gestionar, sacándole del espacio y poniéndole en movimiento — nunca para provocar dolor, ahogamiento o lucha física.

Si tiene un objeto: no meter las manos en su boca, no intentar abrirla, no tirar del objeto ni forcejear. Eso aumentaría el conflicto, la escalada comunicativa y el riesgo de mordida en el futuro.

04

Si el objeto no es peligroso

Mantener la calma y evitar convertirlo en persecución. Usar otro estímulo de interés para alejar al perro y que otra persona retire el objeto cuando sea seguro. No es un soborno: es mostrar curiosidad intensa por otra cosa para que abandone el interés por lo que tiene. Después, analizar cómo accedió al objeto y modificar el entorno o los hábitos para que no se repita.

Situación de emergencia

Si el objeto es realmente peligroso

Si el objeto supone una emergencia y aún se puede recuperar, la familia debe priorizar la seguridad y contactar con el profesional responsable (técnico de modificación de conducta o veterinario). Mientras tanto, en general:

  • Evitar que se active más: no perseguir, no gritar, no agarrarlo.
  • Evitar que se aleje: usar el comando "ven" con recompensa de alto valor, cerrar o bloquear salidas, reducir el espacio disponible.
  • Mantener la calma y coger la correa corta para recuperar el control.
  • Usar con calma el comando "suelta" una única vez — por eso hay que entrenar "coge / suelta" a diario, aumentando progresivamente el valor de los objetos, hasta que lo haga automáticamente.
  • Tener preparado un objeto de intercambio de emergencia de valor excepcional, reservado para esta situación, y presentarlo con mucho interés a distancia próxima para que el perro lo prefiera, abra la boca y abandone el objeto peligroso.

Si aun así no suelta

Y existe riesgo inmediato de ingestión, es una emergencia física. Si un adulto puede hacerlo sin riesgo desproporcionado, debe intentar controlar al perro de la forma más segura posible para impedir la ingestión y trasladarlo a un centro veterinario si el objeto no puede retirarse. Nunca meter la mano profundamente en la garganta ni intentar empujar el objeto hacia atrás. Si el objeto es visible y accesible, puede intentarse una extracción de emergencia sujetando al perro por la piel del cuello y presionando levemente las comisuras para que abra la boca.

Si ya se lo ha tragado

No podemos hacer nada desde el ámbito de la conducta. Contactar de inmediato con un veterinario de urgencias e informar: qué objeto era, posible cantidad, hora aproximada, tamaño y peso del perro, y si se ha confirmado la ingestión o no lo sabemos con seguridad. Después de cualquier episodio, revisar exactamente cómo ocurrió para reforzar el entrenamiento y modificar el manejo del entorno.

Si ocurre lo peor

Si el perro llega a morder

No perseguirle, no gritar, no golpearle.

No sujetarle por la nuca ni levantarle.

No inmovilizarle, salvo necesidad inmediata e inevitable de proteger a una persona.

No continuar intentando retirar el recurso por la fuerza, ni salir huyendo ni hacer aspavientos.

Mantener la calma. En cuanto sea posible, terminar la situación de conflicto y crear algo de distancia de seguridad, con calma y sin huida. Una vez controlada la situación, no se debe continuar con castigos, reprimendas o confrontaciones.

Preguntas para analizar después

  • ¿Qué ocurrió justo antes?
  • ¿Qué recurso o espacio estaba implicado?
  • ¿Quién se acercó?
  • ¿Qué señales de comunicación mostró el perro antes del gruñido o la mordida?
  • ¿Podría haberse evitado la situación?
  • ¿Qué pauta de manejo ha fallado?
  • ¿Qué debemos cambiar para que no vuelva a ocurrir?

Cada episodio debe utilizarse como información para mejorar la prevención.

Muy importante

Nunca poner al perro a prueba forzando situaciones de conflicto

La familia no debe comprobar si el perro "ya está curado" acercándose deliberadamente a su comida, quitándole objetos, invadiendo su cama o manipulándolo cuando descansa. La mejora no consiste en demostrar que podemos provocarle sin que reaccione — esto empeoraría la confianza y la gestión emocional.

La mejora consiste en que cada vez tenga menos motivos para sentirse amenazado, defender recursos o entrar en conflicto con su familia.

No perder de vista el objetivo

Qué busca todo el programa realizado con Lío

  • Preste más atención a sus guías.
  • Responda mejor a indicaciones conocidas.
  • Tenga alternativas a la huida y al conflicto.
  • Aprenda a soltar y abandonar objetos de forma segura.
  • Utilice más el olfato y tenga experiencias de exploración.
  • Desarrolle mayor seguridad y estabilidad.
  • Se reduzcan las situaciones en las que pueda sentirse presionado.
  • La familia aprenda a anticiparse antes de que aparezca el conflicto.

Cómo se mide el éxito

El éxito no se mide por la capacidad de una persona para imponerse físicamente al perro cuando gruñe. Se mide porque esas situaciones aparezcan cada vez menos, las señales tempranas sean detectadas antes, y Lío disponga de alternativas seguras para relacionarse con su familia y afrontar situaciones que antes le generaban conflicto.

Si aparece un episodio de gruñido, marcaje o mordida, debe comunicarse a las profesionales responsables del seguimiento para analizar las circunstancias y ajustar el plan de trabajo si es necesario.

Situaciones especiales

Consejos en caso de visitas

Personas que son visitas frecuentes o conviven con el perro+

Debemos aportarles los conocimientos de este informe para que colaboren en la realización consistente de las pautas y los ejercicios.

Encuentro multitudinario ocasional+

Se recomienda no dejar al perro suelto por medio, sino en un apartado tranquilo donde tenga cubiertas sus necesidades sin acceder a la multitud, ni a las cosas y comida que puedan dejar por medio. En este entorno es imposible controlar lo que hace cada persona respecto al perro ni sus respuestas.

Niños en casa+

Especial cuidado con los niños y sus juguetes, comida y manitas "pringosas". No dejarlos nunca sin supervisión con el perro, ni permitir interacciones no controladas ni invasiones corporales hacia el perro o hacia los niños.

Visitas con perro: protocolo de presentación+

El perro no debe ser quien reciba. Se le saca cuando ya se ha invitado a entrar al otro perro y este se ha habituado al entorno, con correa puesta.

Sacamos a nuestro perro con correa y dejamos que se observen y olfateen de lejos, en movimiento, nunca frontalmente, con aproximaciones laterales controladas mientras ambos mantengan la calma, hasta que puedan olfatearse mutuamente.

Tras un rato sin confrontaciones, podemos soltar las correas dejándolas caer al suelo y observar — son un elemento de seguridad para recuperar rápidamente el control. Después de un buen rato sin conflictos, podremos retirarlas.

Es positivo interactuar amistosamente con el otro perro, sin sobreexcitarlo, para transmitir a nuestro perro que el invitado no es una amenaza. No se deben permitir invasiones físicas de un perro al otro, ni hacia los espacios seguros del nuestro (transportín, cama, comedero). Retirar todos los juguetes o recursos de interés para evitar conflictos por protección.

Prevenir antes que corregir. Detectar antes que intervenir. Gestionar antes que confrontar.

🐾 Informe de seguimiento conductual — Lío

Documento de uso familiar. Ante cualquier episodio de gruñido, marcaje o mordida, contactar con las profesionales responsables del seguimiento.